JORDI TOSAS: UNO SOLO CON LA MONTAÑA

JORDI TOSAS: UNO SOLO CON LA MONTAÑA

Jordi Tosas es alpinista, nómada, entusiasta de la vida y apasionado por la naturaleza; tanto que ha conseguido volverse parte de ella. Recorre el planeta subiendo montañas, coleccionando paisajes que cualquiera envidiaría contemplar.

No es fácil describir a Jordi porque su esencia es ecléctica y encasillarlo resultaría odioso. Mas bien es un hombre que disfruta de la contemplación pues de ella que ha adquirido todo lo que necesita en la vida.

Vive por la naturaleza, pero lo que más le ha acercado al significado de la palabra libertad han sido las matemáticas, la física y la filosofía. Ciencias fundamentales en su formación como alpinista.

JORDI TOSAS: UNO SOLO CON LA MONTAÑA
Foto: Jordi Tosas

El arte de escalar

De niño veía la nieve desde el mar y con nueve años empezó ver el mar desde las montañas y desde entonces continúa pisando los glaciares y las cimas con el Mediterráneo corriendo por sus venas. Jordi no se refiere al alpinismo como un estilo de vida, porque para él es como un arte, una forma libre de cultura «Un arte que es vivir y crecer».

Para Jordi el alpinismo no es un estilo de vida ni una moda. Mas bien es un camino que se sigue con humildad y respeto, procurando mantenerse lejos de cualquier etiqueta. Piensa qué «Como personas debemos desapropiar la cultura, arrancándola de sus lugares propios que la aíslan y la neutralizan para implicarla de lleno en la realidad en la que está inscrita»

«Desapropiar la cultura es devolverle la idea de creación, su verdadera fuerza. Desapropiarla del sistema de marcas que la patenta, la identifica y le asigna un valor que le es ajeno»

Al final la cultura es la legitima existencia de Jordi. El poder movilizarse y sumergirse en ellas, es lo que proporciona sentido y valor a la vida cuando el orden social pierde su autoridad.

Cuando tenia veintiún años, mientras bajaba de un siete mil en Pakistán, Jordi estuvo en un campo de refugiados talibanes durante la invasión rusa de Afganistán. Fue allí donde se dio cuenta de que «la vida era mucho más que vivir».

Jordi Tosas
Foto: Jordi Tosas

El alpinismo tiene una absoluta anarquía, y da una infinita libertad. Una actividad cargada de romanticismo extremo y radical: «Es aun un lugar donde el materialismo y el posmodernismo no puede hincar sus zarpas». Los escenarios del alpinismo son espacios de compromiso con la libertad. Donde el contacto con la naturaleza, que es bella y hostil, puede asimilarse con una vida entera.

«En el alpinismo aprendes que en tu vida no puedes traicionar el corazón, porque él atiende a razones que la razón desconoce»

Moverse entre el agua y la tierra

Aparte del alpinismo hay otros deportes presentes, el surf es uno de ellos. Empezó a surfear en las aguas tranquilas del mediterráneo «Esos días en los que la sal llegaba a la casa, donde todo olía a mar».

Descubrió las olas que se formaban en pequeñas calas y que rompían violentamente contra los acantilados de la costa brava: «Pocas personas conocen esos picos. Son tan mágicos como inusuales, La Costa Brava no es tierra de surf, pero me enseñó el secreto de las olas cortas y violentas».

«Esas olas fueron las que me llevaron al Everest con una tabla más dura y de cantos metálicos»

Si le preguntas a Jordi qué prefiere entre agua o tierra, no hay una favorita. Ama las dos, ama estar en Noruega o en la Antártida. «Cuando el mar besa la montaña y la línea desaparece. No hay horizonte sino fuga entre dos mundos que se reconstruyen uno al otro. Nieve que se convierte en océano y, océano que se eleva a las cumbres».

En donde encuentra inspiración

«La inspiración es la libertad. La inspiración es luz que ilumina un camino sin huellas».

Para él la inspiración es esa sensación de mirar la vida por el cerrojo de una puerta que nunca has abierto, desde un pasillo sombrío que parece consumirte. Con lo que reflexiona: «Las luces parecen brillar al otro lado del agujero de la puerta mientras me pregunto: ¿Es esto el principio de todo?»

Jordi asegura que ha tenido muchos referentes y pocos mentores. Aunque, si se trata de mencionar a algunos que verdaderamente hayan marcado sus pasos, Enric Lucas es el primero de ellos: «Él es el responsable de mi forma de vivir y escalar».

Aprendió a soñar a lo grande con una estrella fugaz, marcada con un destello de ilusión, que se cruzó en su vida llamada Marco Siffredi. También Jordi Corominas es, y ha sido, el maestro en cada paso de su camino. Y Kilian Jornet le regaló la llave de la reinvención

«A todos y cada uno de ellos les debo el regalo de la enseñanza»

La vida cuando se integran las ciencias exactas, la filosofía y los deportes extremos

Jordi es un hombre con diversos intereses, que de lejos pueden parecer no llevarse los unos con los otros. Sin embargo, él ha conseguido integrarlos en su día a día como nómada.

En la facultad de física de Bellaterra descubrió que en su bolsa de viaje lo libros estaban llenos de magnesio y, que había más mosquetones que bolígrafos. Con eso y otras particularidades: «decidí que mis padres no merecían creer que yo estaba dedicado en cuerpo y alma a la física teórica, sino más bien estaba dedicado en cuerpo y alma a la secta de los piratas de la roca».

«Mi compromiso era tan firme que dediqué mi vida a las montañas, mientras disfrutaba cada día de los libros».

Respecto a las matemáticas, la física y la filosofía, Jordi se refiere a ellas como «una forma de búsqueda interior y un código para desentrañar el conocimiento de la naturaleza».  Conocimiento al que se integra completamente desde el alpinismo.

Jordi Tosas
Foto: Jordi Tosas

Hace poco Jordi acabó aquello que dejó en esos días, y la búsqueda siempre estuvo entre los libros, las montañas y las experiencias. Porque al final, para él la verdadera búsqueda está en el interior: «Igual que a un peregrino, cada paso me lleva a un lugar en el mundo y a un lugar en mi interior».

«Esas disciplinas son un lenguaje sin palabras de esa realidad incierta que inunda mis días. La poesía de los números es a veces tan grande como la poesía de los colores».

Su faceta como guía y conferencista

La exploración es algo que le apasiona. El poder descubrir nuevas líneas y después guiar es un regalo de la vida. Para Jordi el poder compartir significa cerrar el ciclo, aunque es una acción que no puede ser forzada.

«El regalo de poder ayudar a otros montañeros a conseguir sus sueños a través de mis conocimientos es un regalo para mí».

Las personas se acercan a Jordi con sueños para que les ayude a conseguirlos. Él acepta y los hace suyos también, convirtiéndose en una herramienta de seguridad y conocimiento: «Debo sentir su ilusión y deseo. Sus emociones y sentimientos como míos».

La faceta de conferencista está compuesta de empatía con el objetivo de invocar las emociones que lo unen a otros. Un punto en el que puede motivar a los demás a moverse tras eso que les asusta, no solo en la naturaleza, si no en la vida en general.

El alpinista sobre el miedo y la vida

A veces el miedo nos paraliza e impide seguir nuestros sueños. Para Jordi quienes vivan en ese estado deben escucharse a si mismos porque el miedo empieza cuando se está más concentrado en lo que dicta la sociedad.

Jordi Tosas
Foto: Jordi Tosas

En nuestra sociedad nos hacen creer que todo es, o debe ser, seguro. Pero en la vida hay cosas y situaciones que existen gracias al riesgo que representan, el alpinismo es una de ellas. «El día que sea seguro, literalmente dejará de ser alpinismo» dice, porque el alpinismo requiere mucho compromiso, y todo compromiso implica un riesgo.

«El mayor de los fracasos es el miedo a vivir, que no es mas que el miedo a equivocarse»

Cada mañana Jordi se despierta agradecido con la vida y agradece el hecho de poder seguir viviéndola. Escalando su propio destino y pintándolo con los colores que se le cruzan en el camino.

«Como un mal estudiante sigo olvidando lo aprendido mientras medito el saber de la lección. Siguiendo mis pasos entre tumbas y ruinas me dejo emocionar con los colores y los reflejos del sol en los pétalos de las flores, acurrucadas en las grietas de las piedras»

A sus ojos todas las montañas son bellas, «cada una tiene una historia que las hace especiales y cada época de su vida está marcada por una evolución que le hace relacionar con las montañas de formas distintas». Con eso quiere decir que, no existe una montaña que prefiera sobre otra, las quiere a todas y planea ser el resto de su vida un mismo ser con ellas.

Surfer Rule
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Más que surf, olas gigantes y tendencias Surfer Rule, revista de referencia del surf y el snowboard en nuestro país desde 1990, promueve los valores, la cultura y las inquietudes de todos los que amamos los boardsports.

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