05 Nov DIARIO DE UN VIAJE EN PANDILLA, PARTE II: INDONESIA Y SUS GENTES

Si todavía no habéis leído la primera parte, «El Pre-Sumatra», os recomiendo que lo hagáis para que disfrutéis leyendo esta segunda.

Tal y como os comenté, escribiría una serie de artículos de nuestro viaje en pandilla al sur de Sumatra, Krui. Y hoy quiero compartir con vosotros la segunda parte de este diario.

Hoy hablo de Indonesia, pero más allá de las olas, hablo del valor de sus gentes, su autenticidad y humanidad.

Expectativas vs realidad

Antes de emprender el viaje os hablé sobre los preparativos de un surftrip a Indonesia y las “expectativas” que teníamos. Dije que me gustaría visitar algunas cosas y ver algunas especies locales sobre las que había investigado.

Pues bien, ¡no hemos visitado ni visto ninguna de esas especies ni lugares! Pero la verdad es que es increíble ver cómo los viajes fluyen a su ritmo y te enseñan gentes, culturas y lugares que nunca habías imaginado. 

Hemos tenido olas, pero quizás no todas las olas que estábamos esperando. Los partes no cuadraron como imaginábamos y muchas olas eran «más heavys» de lo que pensábamos. Hemos estado en la naturaleza más virgen que nunca habíamos visto. Hemos visto monos, y no de esos «monos entrañables» que ves en las fotos… Los monos allí se las traen de listos…¡Ni se te ocurra vacilarlos o saltarán a por ti!

Pero en este artículo quiero hablaros de lo primero que se me vino a la cabeza nada más llegar de vuelta a España, lo primero que digo cuando mis amigos me preguntan “¿qué tal el viaje?”. Y es que, la visión global que tengo y con lo que me quedo de este viaje es algo muy importante: sus gentes.

Autenticidad en lo más salvaje

Hace tres años estuve en Bali y conocí a buenas personas, muchos extranjeros y pocos indonesios. Pero esta vez fue algo diferente…completamente diferente. 

Las mejores experiencias que allí vivimos fueron gracias a los locales. Y es que si tuviese que definirlos con una sola palabra esa sería autenticidad.

Sumatra no es Bali, Sumatra es esa isla salvaje, ese paraíso todavía sin explotar, un destino todavía “bruto” y virgen, donde encuentras las cosas más primitivas y auténticas. Incluidas sus gentes.

Recuerdo que tan solo era mi tercer día allí y sus gentes no hacían más que sorprenderme, tan amables y respetuosas, incluso sin saber casi nada de inglés. No sabía por qué eran así.

En Sumatra, nos alojamos en el sur, en Krui. Desde mi primer día en nuestro alojamiento, Losmen Saejedi, puedo decir que prácticamente todos los locales que encontré me recibieron con una sonrisa.

Lo curioso es que no solo se te quedaban mirando sonrientes, sino también asombrados…Y es que no es como en Bali, un lugar que está acostumbrado al turismo y a ver occidentales y personas de muchas partes del mundo. Krui no lo está. 

Los niños, que apenas tienen juguetes para entretenerse, eran felices con muy poco y se te acercaban con una tímida sonrisa a pedirte un “selfie”. Cuando les decías que sí, llamaban a toda su pandilla para que se acercasen a sacar la foto. Para ellos, una foto significaba mucho. Recuerdo verles darse la vuelta con una ilusión tremenda y orgullosos de lo que habían conseguido. 

En la playa, a veces pasaban por delante y simplemente saludaban. Si eres nuevo en la isla, quizás hasta puedas llegar a pensar que se te acercan para pedirte alguna cosa, o dinero…

Recuerdo una vez, sentada en una roca mirando las olas, pasó una mujer con sus dos hijos. Me sonrió y me dijo “Good morning, where do you come from?” Le dije que venía de España, a lo que me respondió ”Welcome to my home town”.

Situaciones como esta y otras, hacían que la piel se te pusiese de gallina. Especialmente cuando conocimos a un hombre llamado Husin. Un auténtico líder y luchador. Fue él quien nos mencionó por primera vez los 5 Pancasila. Y fue entonces cuando comprendí por qué la gente era tan amable, respetuosa y auténtica.

«Pantjasila», los 5 Principios Fundamentales de Indonesia

Estos 5 principios llamados Pancasila es algo que desde hace años está profundamente arraigado en su cultura. Pancasila es una palabra compuesta que proviene de las palabras panca que significa cinco, y sila que significa principio.

Estos cinco principios fundamentales fueron impulsados en 1945 por el presidente Ahmed Sukarno ante la necesidad de unificar bajo un mismo Estado las diferentes culturas tras la independencia de Indonesia.

Fue en una conversación con nuestro amigo Husin cuando le pregunté, «Husin, ¿por qué la gente es tan amable?». Y el hombre, el que mejor hablaba inglés del pueblo, me dijo que todo venía de la cultura indonesia. Dijo, «si tú quieres ser indonesio, debes tener profundamente aprendidos los 5 Pancasila».

1: Un Dios

Todo el mundo debe creer en un Dios, ya que para ellos es una forma de alinear cuerpo y mente. Rezar es algo parecido a lo que otros llaman meditar, o hacer yoga, o caminar… Es encontrar el equilibrio y la paz entre el exterior y el interior.

Y es que en Indonesia hay muchas religiones juntas: musulmanes, budistas, hindús…No importa a cuál de ellas pertenezcas, pero todo indonesio debe creer en un Dios. Es el primero de los Pantjasi.

La creencia en un Dios Supremo (Ketuhanan yang Maha Esa) está representada con la estrella dorada en fondo negro de su bandera al centro del escudo nacional.

2: Humanidad

El segundo principio o segundo Pancasila es el humanismo o internacionalismo y la justicia. Defiende por igual y trata de la misma manera a cualquier religión, «no importa de dónde vengas o de dónde seas».

El sentido de una humanidad justa y civilizada (Kemanusiaan yang Adil dan Beradab) está representado con la cadena dorada en fondo rojo a la derecha inferior del escudo nacional, basado en el respeto del ser humano y en contra de la opresión.

3: Unidad y diversidad

El tercero de sus principios es la unidad y la diversidad. “Todos somos uno” nos decía Husin mientras nos explicaba este Pancasila

“Aquí, a veces necesito dinero porque el 1.400.000 Rp (unos 80 euros) que gano al mes no me llegan para mandarle dinero a mis hijos, que están estudiando en Yakarta. Entonces, le pido dinero a mi hermano o bien a mis amigos, que muchos no son de mi misma religión, y se lo devuelvo tan pronto como tenga. Lo mismo ocurre si ellos me necesitan”.

La unidad de Indonesia (Persatuan Indonesia) está representada por el árbol que se encuentra en el escudo nacional. Se fundamenta en que las diferencias culturales y étnicas no deben afectar la integridad del país.

4: El poder de las personas

El cuarto Pancasi o cuarto principio se basa en el poder de las personas. Dicen que el poder recae en las personas, ya que todos somos humanos y nuestras decisiones deben ser respetadas. 

Este principio señala que la democracia está guiada por la sabiduría interior que toda persona tiene y es fruto de las deliberaciones entre los representantes del pueblo (Kerakyatan yang Dipimpin oleh Hikmat Kebijaksanaan dalam Permusyawaratan/Perwakilan). Muestra la necesidad de que sean respetadas las decisiones del pueblo para el verdadero ejercicio de la democracia, consolidando la unidad nacional.

Está representado con la figura de una cabeza de toro salvaje (Bateng) en negro y blanco sobre un fondo rojo en la parte superior izquierda del escudo.

5: Justicia social

El quinto y último principio se basa en la justicia social. La justicia social para todo el pueblo de Indonesia (Keadilan Sosial bagi Seluruh Rakyat Indonesia) está enmarcada en la necesidad de bienestar general y progreso para el pueblo para la búsqueda de la mayor felicidad posible, representada con dos espigas de arroz y algodón, en el cuartel inferior izquierdo del escudo.

Pancasila es la ideología y filosofía en la que está basada el Estado indonesio. Y ahora, gracias a Husin que me ha explicado qué era cada cosa, entiendo muchas otras que he visto en las personas de este lugar. 

Sonrisas espontáneas, respeto, humanidad, autenticidad… Solo quiero decir Terima Kasih (Gracias) a toda esta gente que he conocido o que simplemente nos ha regalado una sonrisa y nos ha recibido y acogido en su país de la mejor manera posible.

info@surferrule.com

Más que surf, olas gigantes y tendencias Surfer Rule, revista de referencia del surf y el snowboard en nuestro país desde 1990, promueve los valores, la cultura y las inquietudes de todos los que amamos los boardsports.

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