15 Jun AMAURY LAVERNHE, LA VIDA DE UN BODYBOARDER

Bodyboarder de pura sangre y amante de su Tierra. Fiel a lo que es para el la mejor ola que existe para el bodyboard: El Frontón.

Afincado en Gran Canaria, es aquí donde ha encontrado a su familia y su gran sueño es ver a sus hijos crecer.

Hemos estado con el durante su masterclass en Solar Surf, en Suances. ¡No te pierdas la entrevista!

Surfer Rule: Amaury Lavernhe, ¿por qué Moz? ¿Quién y por qué te ha puesto este apodo?

Amaury Lavernhe: Cuando volví a la Isla de la Reunión, en la misma clase había otros niños que se llamaban Amaury. Ellos empezaron a llamarme Mozir, que se convirtió en Moz pocos años después.

S.R: ¿Cómo fueron tus comienzos en el bodyboard?

A.L: Empezar en Isla Reunión es algo muy especial. Es una isla tropical en la que el nivel de los riders es muy alto desde hace ya muchos años.
Comencé en una playa de bodyboard con muchos riders, muy buenos. Todos mis amigos estaban metidos en el bodyboard y yo seguí sus pasos.

S.R: ¿Qué hace del bodyboard una modalidad tan radical?

A.L: Las posibilidades en bodyboard son muy amplias y podemos surfear casi todo tipo de olas, hasta las olas más rápidas, en donde un surfista no tendría tiempo para ponerse de pie.

La tendencia del bodyboard siempre fue algo más radical, más underground. Casi todos los bodyboarders están practicando por la pasión y no por el dinero, y a largo plazo nos da una mentalidad diferente.

S.R: ¿Cómo es el bodyboard de competición? ¿Con qué te quedas de aquellos años en los que competías más a menudo?

A.L: El bodyboard de competición es diferente a otros deportes. Es un mundo sano, de respeto mutuo, entre todos nosotros, y con un nivel deportivo muy alto.

Para mi, lo mejor de todos mis años competitivos, a parte de mis dos títulos mundiales, fueron mis primeros años en el tour. Estar al lado de mis ídolos, convivir con ellos y competir contra ellos fue algo increíble.

Lo peor de todo vino después de tantos años compitiendo. Estar siempre a la búsqueda de dinero para vivir una vida más tranquila con mi familia fue difícil.

S.R: Ahora más involucrado en el entrenamiento de chavales, ¿qué aprendizajes de aquella época les intentas transmitir?

A.L: Intento transmitir los valores de nuestro deporte. Estar lo más sano posible, respetar el maravilloso océano y empujar sus límites físicos y mentales al máximo. El bodyboard es un deporte muy subjetivo y la progresión es infinita.

En mi metodología de enseñanza, le doy mucha importancia a las bases del deporte. A nivel técnico, una buena posición en la tabla y a nivel mental, el saber disfrutar de todo tipo de olas.

S.R: En este seminario, le has dado un espacio propio a la alimentación y al yoga. ¿Qué le aportan cada una de estas disciplinas al bodyboard? ¿Qué logramos con ello?

Eres lo que comes. Con esto ya sabemos que la mayor parte de nuestro potencial depende de la alimentación. Dependiendo de nuestros objetivos, una buena alimentación nos aportará salud, fuerza, y resultados.

El Yoga es un buen complemento a la práctica del bodyboard. Hoy en día, el yoga está muy generalizado, hay muchos tipos de yoga: desde la meditación hasta el yoga de posturas en una sala cerrada a 50 grados… Cada uno debe encontrar el tipo de yoga que le viene mejor.
Respirar, estirar, agradecer…son cosas que ayudan mucho al día a día para llegar más allá de nuestros objetivos.

S.R: ¿Cómo ves el futuro de este deporte?

A.L: El bodyboard está en una etapa bastante difícil con menos riders, menos medios especializados, campeonatos…

Hay que partir de una buena base, trabajando con los más jóvenes, metiéndoles las ganas de continuar en esta modalidad.

Tenemos que promocionar el lado ¨fun¨del deporte y no solo el lado extremo en olas enormes.

S.R: ¿A qué jóvenes promesas no debemos perder de vista?

A.L: Hay varias promesas pero por ahora el mejor nivel europeo está en las Islas Canarias. Chicos como Carlos Suárez o Armide Soliveres, el actual campeón del mundo junior, están dando mucha caña.

S.R: ¿Pipeline o Fronton King? ¿Qué tienen de especial cada una de estas olas al cabalgarlas sobre un bodyboard?

A.L: Son olas muy distintas pero la diferencia principal es que Pipeline es una buena ola para bodyboard, El Frontón es una ola que está hecha para este deporte.
Pipeline tiene una parte de arena que dependiendo del oleaje y del viento, se mueve bastante en el tablero. La ola puede cambiar cada día. El Frontón es una ola más mecánica, ¡ un bodyboard park perfecto !

S.R: ¿Por qué escogiste afincarte en Gran Canaria? ¿Qué es lo que más disfrutas de este lugar?

A.L: Yo llegué a Gran Canaria cuando la crisis del tiburón empezó en Isla Reunión. Yo soy hombre de isla y tengo que vivir en una.

Escogí Canarias por el estilo de vida, las olas, el nivel de los riders locales y el respeto que hay para el bodyboard. Hoy tengo mi familia aquí y una casa que compré hace dos años.

S.R: Tu vida ha estado estrechamente ligada a la naturaleza, desde el mar hasta los bosques de Poitou donde tu padre y tu abuelo te enseñaron a cazar. ¿Qué significa para ti la naturaleza? ¿Qué te aporta? ¿Qué te ha enseñado?

A.L: La naturaleza te enseña que somos parte de ella pero tan solo una parte muy pequeña, muy frágil. Te enseña a que, estando todo conectado, tenemos que cuidar nuestra especie, debemos cuidar el planeta.

Mi vida siempre estuvo conectada con la naturaleza y estoy agradecido de poder tener esa visión y hoy transmitírsela a mis hijos.

Somos parte de la Naturaleza y tenemos que ser conscientes de nuestra vida aquí.

info@surferrule.com

Más que surf, olas gigantes y tendencias Surfer Rule, revista de referencia del surf y el snowboard en nuestro país desde 1990, promueve los valores, la cultura y las inquietudes de todos los que amamos los boardsports.

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