20 Abr 4 BAÑOS, 2 MAREAS Y 2 TABLAS

Cuántas veces habrás intentado cuadrar un baño entre tus obligaciones como ser humano (nutrirte, formarte, producir, relacionarte…) Y cuántas otras habrías deseado tener el día libre para hacer lo que más te gusta y poder darte un homenaje en tu sitio favorito con tus olas favoritas en el punto de marea perfecto. A veces es difícil cuadrar tu planificación con las condiciones que ofrece el medio, en este artículo no.

Texto por Mikel Eslava.

 Imagina por un segundo que no tienes que ir a currar, no tienes clase, ni comidas familiares ni de cuadrilla, tu novia no está sola en casa y además hace sol y dos metros perfectos con 15 segundos de periodo y 3 km/h de viento sur. Además, es un martes laboral completamente ordinario. Canelita en rama sí.

Imagina que no tienes que decidir si va a estar mejor antes o después de esa comida, o de enviar ese artículo o de esa clase. Tienes todo el día para ti y el mar está bombeando tus condiciones perfectas. En el siguiente escrito voy a partir de la base de que un día de primavera aleatorio se reúnen todos estos factores y hacen posible que te des el mejor día de surf posible. El objetivo es darte 4 baños de hora y media en sitios diferentes, cuentas con dos tablas (una retro fish y tu shortboard normal) y estás más solo que la una  porque tus amigos hoy tenían que cumplir con sus obligaciones.

Supongamos que la marea baja es a las 6:35  de la mañana, la alta es a las 12:45 y la baja por la tarde a las 6:50. Pues el asunto es encontrar cuatro break diferentes con condiciones variadas para que la puedas gozar plenamente.

Yo, si mi bicicleta tuviera ruedas de coche, motor de coche, forma de coche y tuviera la capacidad de generar potencia de coche, amanecería sin lugar a dudas en Mundaka (7 am). Baño de hora y media pillando izquierdas huecas en baja, intentando siempre encontrar el hueco y sobretodo evitando las secciones que te hacen entender que en realidad la arena no mola tanto. Entrar con una fish en Mundaka debe de ser increíble, pero yo no tengo lo que hay que tener (en los brazos) para pinchar una ola de serie de Mundaka con más de 38 litros bajo el pecho. Así que la tabla de elección para el primer baño de esta jornada sería la shorty.

Ola de Mundaka. Foto Ana Urrutia.

 Después del baño, hacia las 9 am, desayunaría en mi bicicleta con forma automóvil un pan con fuet y un zumo (insuperable e indiscutible) y me dirigiría a Zarautz para entrar una hora y media antes de alta (11:15 aprox). Allí me encontraría olas de un metro playeras que con un poco de suerte rompen sobre un fondo bien colocado que hacen que se convierta en una ola muy divertida de surfear. Ciertamente con una fish te lo podrías pasar muy bien en olas de playa que no tienen tanta potencia y que no te van a hacer encontrar el lecho marino en un pato crítico.

Al salir, comería en algún chiringo del malecón echando en falta a mis atareados amigos pero probablemente escuchando algún temita que otro preparándome para la tarde con mis benditos auriculares.

Playa de Zarautz.

 Siestecita en la bici mecánica de media hora larga, y hacia las 3 me dirigiría hacia probablemente el break que como regular que soy, más ilusión me haría surfear. Lafitenia.  ¡Oh santo sitio donde las derechas no parecen acabar nunca!. Muchos dicen que es algo fofa, y pueden llegar a tener razón (depende de la sección y del día), pero a mi personalmente es un sitio que me flipa demasiado como para no incluirlo en esta utópica jornada. Probablemente, entraría con la fish simplemente porque es una ola muy fácil a la que una tabla tan potencialmente divertida le encaja ya que hace que cuando estés en la ola disfrutes más del trayecto. Coger una ola, subirte a la pared nada más ponerte de pie y bajar a toda velocidad con una tabla que flota tanto, es una sensación inigualable.

Menos mal que mi bicicleta tiene transmisión de coche, volante de coche y asientos de coche, porque después de un buen baño en este point  y el cansancio anterior acumulado, lo más probable es que tengas cargadas hasta las piernas. Siempre me gusta decir que cuando notas las piernas cansadas después de un baño, es que ha sido bueno.

Ola de Lafitenia

 Son las 6:30 de la tarde y aún tienes tiempo de un baño más, te lo estás pensando en el parking de lafit mientras te comes un plátano a modo de merienda y charlas con un amigo tuyo que ha podido acompañarte en el baño al haberse escapado de la uni. Pilláis y en un éxtasis de enfermedad mental por surfear y os vais a La Madrague, en Anglet.

En esta playa con marea baja salen casi siempre olas, pero cuando hay buen mar y buen viento, salen olotes. A frames huecos pero fáciles, las mejores dan oportunidades de tubear para los más listos mientras el resto nos contentamos observándolos desde fuera. El baño tenemos que pensar que tendría otro ritmo, estarías completamente destrozado y forzarías la máquina hasta que se fuera el sol. Yo personalmente entraría con mi shortboard porque es una ola algo más rápida y potente y te puede venir bien. Después cenarías en Biarritz con tu colega para terminar el día como un verdadero señor feudal galo (lo digo por el vino y por haberte coronado 4 baños en un día).

Playa de Zarautz

 

 

mikel.eslava@opendeusto.es
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