19 Jul TODO COMENZÓ EN CHERNÓBIL

Inna Braverman nació en Ucrania, y es una de las millones y millones de personas afectadas por el accidente nuclear de Chernóbil de 1986. Ella era un bebé cuando ocurrió. Una tragedia que le hizo desarrollar una pasión e interés por las energías renovables.

Una tragedia que hoy tiene un nombre, Eco Wave Power. Una tecnología con la que extrae energía de las olas del mar.

La niña afortunada

“Tuve una parada respiratoria y estuve en muerte clínica, así que fui una niña afortunada, pero muchos niños y adultos de Chernóbil no tuvieron mi suerte. Todavía hoy podemos ver los efectos de la explosión en la salud y en la vida de la gente. Este hecho tuvo una gran influencia en mi pasión por el campo de las energías renovables” – Braverman.

El 26 de abril de 1986, durante una prueba de corte del suministro eléctrico en la central nuclear de Chernóbil, en Ucrania, una tragedia se desencadenó. Una explosión, que liberó a la atmósfera una cantidad inmensa de materiales radioactivos, provocó millones de muertes y consecuencias terribles para miles de personas.

Una de las niñas que sobrevivió es la protagonista de la historia de hoy: Inna Braverman, emprendedora del proyecto que nació a raíz de la tragedia de Chernóbil, Eco Wave Power.

Con tan solo 24 años, creó la empresa que extrae energía de las olas y la convierte en electricidad.

Energía con flotadores

La energía de las olas se extrae a través de flotadores que aprovechan los cambios de nivel del agua. Estos flotadores están unidos mediante brazos robustos a cualquier tipo de estructura hecha por el hombre, como rompeolas, embarcaderos, muelles, postes o plataformas. El movimiento de los flotadores se transmite a una estación de energía ubicada en tierra, como una central eléctrica normal, que convierte la energía de este movimiento en presión de fluido, que se utiliza para hacer girar un generador y producir electricidad.

Una de las ventajas de esta tecnología es que tan solo los flotadores son los que están localizados en el mar, mientras que todo el equipo técnico opera en tierra, mejorando así el acceso para las reparaciones y el mantenimiento.

Cuando se produce una tormenta, el sistema es capaz de reconocer el tipo de olas, y decidir si colocar las boyas sobre el nivel del mar o bien ponerlas bajo el agua y protegerlas de posibles daños.

Con proyectos en Gibraltar, Reino Unido, México, Israel, China o Chile, Eco Wave Power distribuye energía limpia, renovable y sostenible.

info@surferrule.com

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