Gabriela Baeza

21 Oct GABRIELA BAEZA Y EL PROYECTO CERO BASURA

Gabriela Baeza es una mexicana que, alarmada por la cantidad de basura que se produce diariamente, decidió poner un gran gano de arena: desde mayo del 2016 lleva un estilo de vida de “cero Basura”. Además es la fundadora del Proyecto Cero Basura.

Al principio la idea de no producir basura parecía descabellada, pero no imposible y Gabriela supo que necesitaba de su familia para conseguirlo. que no podía emprender el camino sin el apoyo de su familia. Juntos llevaron el cambio que afectó profundamente sus conductas y la forma en la que se relacionaban con todo lo que les rodea.

Gabriela Baeza
Gabriela Gaeza

Gabriela Baeza estudió Ciencias Ambientales y una especialidad de Economía Ecológica en la UNAM; una maestría en Desarrollo Sostenible en la Universidad de Leipzing.

Es apasionada por la educación ambiental, ha trabajado en el campo de la cooperación internacional y de la gestión de residuos. Involucrarse a fondo en las distintas matices de las problemáticas ambientales, le abrieron los ojos para hacer cambios verdaderos en su forma de consumo y conductas..

Con la situación social, sanitaria y ecológica que ha ocasionado el covid-19 la labor de Gabriela con el Proyecto Cero Basura cobró más relevancia. En Surfer Rule hablamos con ella respecto al proyecto, economía y sociedad.

¡No te pierdas la entrevista!

SR: Al principio pensaste que vivir sin producir basura era imposible; sin embargo, lo conseguiste, ¿Cuál es ese primer logro?

El primer logro fue concientizarme. Descubrir el cero basura me empoderó de una manera increíble. Siempre busque formas de poder ayudar al medio ambiente, y el darme cuenta que lo podía hacer al dejar de producir basura fue una revelación para mí. Creo que ese pequeño logro de decidir: desde ahora ya no voy a generar basura fue el primer pasito de toda una transformación de mi estilo de vida. Aquel día recuerdo que decidí quitarme la pena e ir con mis tuppers a comprar mi comida, y desde ahí empezaron todos los otros cambios.

SR: Las personas al escuchar tu testimonio pueden pensar que eres una persona obsesiva, ¿estás obsesionada con no producir basura? O ¿Es algo que ya haces de manera mecánica?

Al principio si fui un poco obsesiva. Fue como si de repente la basura hubiera salido de todas partes, pero en realidad siempre estuvo ahí solo que yo no era consiente. Cuando inicié con el estilo de vida creo que, si lo hice de una manera un poco obsesiva, simplemente no podía lidear con algún tipo de basura, o me era difícil no juzgar a las personas. Ya después de un tiempo me flexibilicé un poco y creo que también descubrí que es una tarea de todos, tanto de los que producen empaques como de los que los consumimos, y pues implica también mejoras en el diseño de los productos, toma tiempo al ser un cambio a nivel más macro. Es mejor atacarlo por todos los frentes. 



SR: En la biomimética se dice que en la naturaleza la basura no existe y que es necesario adoptar mejores diseños inspirados en la naturaleza, sin embargo, en un mundo globalizado como el nuestro hasta lo ecológico puede convertirse en un problema ¿cómo ser compradores más acordes con “Cero Basura”? ¿Cómo no caer en el engaño de que porque un producto es “ecológico” es bueno? ¿Cómo identificar un producto eco verdaderamente bueno?

GB: Hay que estar muy alertas. El Green Washing esta por todos lados. Y creo que es resultado del sistema capitalista en el que vivimos cuya lógica es la acumulación. Muchas iniciativas tienen las mejores intenciones, pero no llegan a ser soluciones transformadoras porque están pensadas desde el mismo juego de producir más y más y aumentar el consumo.

Debemos replantear nuestro consumo desde la raíz, hay muchísimas cosas que no necesitamos pero que años y años de mercadotécnica nos han inculcado que lo necesitamos.

Desde mi punto de vista, un consumo ecológico comienza con una perspectiva minimalista de nuestras necesidades. También creo que podemos poner nuestro granito de arena al fomentar a aquellas iniciativas que favorecen el comercio local y la creación de modelos más sustentables de negocio. Por ejemplo, rentar en vez de poseer, reparar en vez de tirar, consumir a tu vecino que acaba de emprender un nuevo café en vez de una corporación de cadena, etc.

SR: ¿Cuál es tu opinión frente al ecologismo light? Ese tan famoso en redes sociales que reduce las soluciones a la contaminación en “no usar popote” y “llevar una bolsa de tela al mercado”

GB: Considero que es ese tipo de ecologismo no toma en cuenta la equidad.

Parte de la creación de un mundo nuevo y más próspero implica cuestionar nuestros propios privilegios, y la forma en la que estamos sumergidos en sistema que funciona para los que ya tienen mucho y que despoja a una gran parte de la población que apenas puede subsistir.

El ecologismo light es una cuestión que no toma en cuenta la falta de oportunidades y carencias que aun tienen muchas personas en el mundo, y que son los más afectados con fenómenos globales como la crisis climática. La justicia social es necesaria para crear un mundo más sostenible y próspero.



SR: ¿Crees que es utópico pensar en un mundo en el que todas las industrias se basen en una economía circular?

GB: No creo que sea utópico, porque es la única forma que tenemos como civilización para reacomodar el rumbo de a donde hemos ido y a donde queremos llegar. Es una apuesta por políticas que fomenten nuestra supervivencia y de las demás especies. El reto es cerrar los ciclos de consumo de materiales, para dejar de extraer materiales vírgenes y reutilizar los que ya se encuentran en la economía.

Es un reto que tenemos todos como sociedad. Y como dice la ecofeminista, Vandana Shiva: el verdadero reto es luchar contra la propia estupidez. Podemos crear prosperidad sin destruir el planeta, solo es cuestión de aprender cómo funciona la naturaleza e imitarla en nuestra industria.

Gabriela Baeza
Foto: Gabriela Baeza
SR: Con la situación actual mercados y comercios locales tuvieron que cerrar, al mismo tiempo, grandes compañías triplicaron sus ventas ¿Esa brecha es culpa completamente de la pandemia o como consumidores también tenemos responsabilidad?

GB: Creo que un problema que ya venia pasando y que se exacerbó con la pandemia. Antiguos modelos de negocios están quedando obsoletos contra el comercio en línea. La verdad es un tema muy delicado.

Es muy difícil para un pequeño emprendedor competir contra las grandes cadenas de comercio online, pero el consumidor siempre va elegir lo que menos afecte su bolsillo.

Es ahí donde la autoridad debe de tomar cartas en el asunto, pero con las nuevas tecnologías y el internet es muy difícil regular todo eso. Es un verdadero reto y lo mejor que podemos hacer desde nuestro rol individual es examinar muy bien lo que estamos comprando, de cierta manera nuestro consumo es nuestro voto. 

SR: ¿Podrías explicarnos más cómo llevas a cabo el trueque? ¿Cómo mantenerlo en medio de esta pandemia?

GB: El Mercado del trueque es un programa de la Secretaria de Medio Ambiente de la Ciudad de México, donde a cambio de tu basura bien separada y limpia te dan productos orgánicos producidos localmente. Tengo entendido que ahora no esta en funcionamiento con la pandemia. La poca basura que estamos produciendo la guardamos para reciclarla. Hay empresas que aun recogen tu basura si juntas los suficientes residuos que requieren y centros de reciclaje que siguen abiertos, ahí es a donde estamos llevando la basura.

SR: ¿Fue difícil enfrentar el coronavirus sin producir basura? ¿Tuviste que flexibilizar en algún aspecto?

GB: Sí, todo esto ha sido un gran desafío. Particularmente con el tema de los desechables. En varios comercios donde solía llevar mis recipientes ya no me lo permiten. También estoy un poco decepcionada con el argumento de varias empresas de envolver todo en plástico (una práctica sin sentido pues hay estudios que demuestran que el virus sobrevive más tiempo en superficies plásticas).

Es una batalla contra la industria plástica, pero espero que pronto el movimiento tenga más impetú y sigamos rechazando ese tipo de prácticas. En verdad es una pena ver retrocesos donde ya existían avances

SR: ¿Cómo unirse al reto “Cero Basura” en medio de la situación actual? ¿Es posible mantenerlo?

GB: Sí por supuesto. Lo único es ser creativos. Por ejemplo, llevar al mercado tus propias bolsas, cocinar más en casa, consumir alimentos frescos, evitar todo aquello empaquetado. Favorecer a los comercios locales, aprender a hacer tus propios alimentos y productos. Aprovechar este tiempo para despejar tu hogar y regalar o vender lo que ya no necesitas. Recolectar el agua de la lavadora, el agua de la regadera, si tienes espacio plantas tus algunas de tus verduritas.

SR: ¿Cuáles son tus esenciales para vivir “Cero Basura” en esta coyuntura? ¿Cómo involucrar las 5r en nuestra “nueva” cotidianidad?

GB: Rechazar sigue estando vigente hoy más que nunca, particularmente con las mascarillas y guantes desechables.  Reducir nuestro consumo también es importante, particularmente buscar alternativas al consumo de artículos efímeros.  Reutilizar sobre todo ahora que todo esta siendo desechable de nuevo. Reciclar como última opción y reincorporar nuestros residuos al suelo por medio de la composta.

Para Gabriela Baeza todos podemos aportar en este estilo de vida porque somos capaces contribuir a la protección del planeta. Enfocarse en vivir cero basura está lejos de ser algo aburrido, pues tu creatividad se ve a prueba todo el tiempo. El Proyecto Cero Basura está esperando a que tomes la decisión de hacer un cambio verdaderamente revolucionario, en su página web y Facebook podrás encontrar guías para empezar a hacer el cambio.



info@surferrule.com

Más que surf, olas gigantes y tendencias Surfer Rule, revista de referencia del surf y el snowboard en nuestro país desde 1990, promueve los valores, la cultura y las inquietudes de todos los que amamos los boardsports.

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