19 Sep ECO BOARDS Y LA SOSTENIBILIDAD DEL SURF

Las tablas ecológicas han ido ganando su terreno en el mercado lentamente y con ello surgen dudas. ¿Qué significa que una tabla tenga el sello ecológico?, ¿qué diferencias puede haber para el uso común?, ¿por qué es importante contemplar apuestas sostenibles a la hora de elegir tu próxima tabla?

 

El otro día, viendo la última edición del siempre espectacular CT en Lower Trestles, California,  no pude evitar escuchar a los comentaristas hacer referencia a la tabla que estaba destrozando olas bajo los pies del actual número uno del mundo Jordy Smith. Ni las medidas, ni la construcción ni el modelo fue lo que captó mi atención (todo parecía normal). Para mi sorpresa, Smith estaba surfeando una Al Merrick con el sello ecológico de #ECOBOARD. ¿Y qué hay de sorprendente en esto? Bueno, para ello debemos contextualizar y explicar uno o dos conceptos vitales tras esta realidad.

En primer lugar es necesario aclarar que en el proceso de construcción de nuestro tipo favoritos de tablas (las de surfing claro, perdón a los corcheros), son necesarios una serie de materiales altamente tóxicos que hacen que el impacto ecológico de nuestro deporte sea considerablemente alto. Dejando de lado todos los beneficios que tiene el surf para cientos de economías remotas, sociedades en vías de desarrollo y hasta la repercusión de los surfistas en movimientos para cuidar arrecifes, playas y mares de todo el mundo, debemos hacer frente a la realidad detrás de los materiales que empleamos para surfear.

No todas las tablas de surf están hechas con los mismos materiales, como es lógico, pero lo que sí podemos afirmar es que la enorme mayoría de ellas (sobre todo las más antiguas) están hechas con foam de poliuretano, un stringer de madera, resina de poliéster y fibra de vidrio (PU/PE). Esta es la construcción tradicional por excelencia. Son las tablas de toda la vida, para que nos entendamos. Para trabajar correctamente y conseguir que los materiales cumplan sus funciones adecuadamente, a menudo se emplean químicos muy tóxicos que perjudican la salud del suelo, del mar y del aire. No obstante, en las últimas décadas se han ido combinando diferentes materiales y resinas hasta dar con otra construcción que sin duda, en su día, revolucionó el mercado; el epoxy. Estas tablas, a diferencia de las anteriores, vienen fabricadas con foams de poliestireno, resina de epoxy y fibra de vidrio. La combinación de estos materiales hacen que las tablas sean mucho más ligeras, vivas y duraderas. Es común encontrar tablas de esta construcción sin stringer de madera y reforzadas con tiras de fibra de carbono en los lugares clave de la tabla (para mejorar flex y durabilidad). Aunque el paso al epoxy acercase al sector hacia la sostenibilidad, ya que los materiales empleados son menos tóxicos, más duraderos y reciclables, el impacto ecológico de la industria seguía siendo desmesurado en comparación con la movilización de los surfistas para preservar el medio marino. ¿No es un poco paradójico que una industria tan preocupada e interesada en cuidar el medioambiente tenga a la vez un impacto ecológico bestial? Pues sí, lo es. La buena noticia es que las tablas de las que hablábamos con anterioridad han venido cambiando la realidad en la última década.

Para responder a este problema y dirigir a los mayores fabricantes de tablas hacia el camino correcto, nace la ONG californiana Sustainable Surf. Entre otros proyectos (waste to waves, deep blue…) la organización lleva a cabo un programa mundial bajo el nombre y hashtag ECOBOARDS. El nombre del proyecto ha dado lugar a un sello de producto que con sus dos niveles (nivel uno y nivel oro) verifica uno o más de los siguientes atributos: unas emisiones de CO2 considerablemente reducidas, que posee materiales reciclados, renovables o reciclables y/o que en el proceso de producción se han empleado técnicas significativamente menos tóxicas.

El nivel uno es asequible para cualquier productor de tablas que quiera dar el primer paso sostenible. Para que la ONG otorgue el sello de primer nivel a una tabla, esta tiene que poseer por lo menos un material cualificado por la organización (resinas no tóxicas procedentes de plantas, foams con el 25% de su material o bien reciclado o procedente de plantas, maderas recicladas constituyendo el 50% del peso neto de la tabla…). El segundo requisito es que la tabla esté fabricada por un productor aprobado por Sustainable Surf para asegurar que el proceso sea el requerido.

El siguiente nivel, el oro, premia a los fabricantes de tablas que se toman muy en serio esto de construir con materiales sostenibles y ponen algunos requisitos más específicos (usar al menos un material cualificado como nivel oro y otro nivel uno). Actualmente, el gigante Firewire produce todos sus modelos en sus nuevas construcciones (LFT, TT…) y gracias a varios años de investigación y desarrollo en tecnología sostenible, todas estas tablas vienen firmadas con #ECOBOARD. Este fabricante sin duda lleva años a la cabeza de la producción sostenible siendo el número uno en el total de tablas ecológicas vendidas. Esta dinámica llevó a la submarca del fabricante, Slater Designs, a hacer lo mismo con sus materiales y procesos industriales. Rob Machado Surfboards, Channel Islands… son algunos de los fabricantes que se han ido sumado a colaborar con Sustainable Surf e intentar hacer de la industria un lugar menos tóxico.

La gran labor de esta organización ha hecho que los grandes fabricantes tradicionales (Firewire, Channel Islands…) apuesten por producir tablas capaces de obtener el sello ecológico en los últimos años. Esto ha obligado a las diferentes marcas a competir por el hueco ecológico existente en el mercado y a invertir en nuevas técnicas de producción  ¿es todo una estrategia de negocio para acercarse al público verde?, ¿son las tablas ECOBOARDS tan poco dañinas para el medioambiente en comparación con las tradicionales?, ¿tienen las ECOBOARDS un coste adicional fijo por la cualidad de sus materiales?, ¿y uno añadido por la industria? Por suerte o por desgracia, las respuestas a estas preguntas las podría tener un experto en el tema, no yo. Pero lo que es evidente es que si los grandes productores están compitiendo por el mercado ecológico e invierten en nuevos materiales y procesos con menor impacto medioambiental, ponen a sus mejores atletas de la élite mundial a competir con estas tablas y dividen a los consumidores mediante una cuestión ética que tiene como objetivo mejorar la sostenibilidad del sector, los que salimos beneficiados somos los surfistas, los amantes de la naturaleza y la propia Madre Tierra.

 

mikel.eslava@opendeusto.es
Tags:
No Comments

Post A Comment

* Copy This Password *

* Type Or Paste Password Here *


Mostrar Botones
Esconder