23 Feb ASÍ ES LA CULTURA MARROQUÍ

Hace poco hablábamos con los locales de Triángulo Surf Morocco sobre cómo es emprender en un país como Marruecos. Una iniciativa que había surgido de la unión entre surfistas marroquís y españoles.

Y es que para el mundo surfer, Marruecos es un paraíso conocido por esas derechas de color marrón e interminables. Pero, a poco que te sumerjas en la cultura, encontrarás muchas cosas más.

Hemos contado con el testimonio de Alex Gontán y Karim, dueños de Triángulo, para conocer de primera mano algunos rasgos característicos de esta cultura.

¡Conócelos!

Bereberes y árabes

Si vas a Marruecos y sabes hablar francés, puede que no sea suficiente. Es cierto que la gran mayoría hablan árabe, pero en Marruecos, los Bereberes son el grupo étnico originario. El lenguaje que utilizan es diferente al propio árabe, se denomina bereber y se utiliza más de forma oral que escrita.

Foto: Pixabay

«Este grupo étnico vive completamente mezclado con los árabes, que durante la invasión del mundo musulmán, poco a poco integró su lenguaje y estilo de vida». – Karim.

Entre estos dos grupos étnicos, el predominante es el árabe, ya que son la gran mayoría.

«Casi todos los ciudadanos marroquís pueden comunicarse en árabe. En la zona central de África, en donde nos situamos nosotros, todavía se conservan muchas costumbres y cultura de los bereberes, incluso se escucha mucho hablar en su idioma». – Karim.

Imi Ouaddar es el pueblo del que hablamos, al lado del famoso Taghazout. Y es que muchas veces, independientemente de la zona en donde estés de Marruecos, verás a muchas de sus gentes retirarse para ir a rezar. ¿Alguna vez te preguntaste por qué?

Muchas veces lo damos por obvio, pero nunca está de más conocer a fondo los rasgos principales antes de visitar un país. Así, en el Islam existen una serie de pilares básicos que están completamente integrados en su población.

«- El primero es la fe, en que hay solo un dios y Mahoma es su profeta.

– El rezo es el segundo, hay que rezar 5 veces al día, y los viernes en la mezquita.

– La limosna, hay que ayudar a los necesitados, y teóricamente tienen que dar su décima parte de sus rentas.

– El ramadán es otro pilar, en el noveno mes del calendario lunar, donde se empezó a desarrollar el Corán,  deben estar durante el día en ayuno, sin beber, comer, fumar ni tener relaciones sexuales».



Y es que ellos mismos te muestran su cultura con toda amabilidad, si estás dispuesto a ello.

«Recuerdo un día que fui a la mezquita junto a Karim. Tenía la sensación que la gente me quería enseñar su religión de una manera muy abierta, aun sin ser musulmán. Fueron muy respetuosos. Te enseñan cómo es su religión y luego si tu no crees en ello y tienes otras creencias, lo aceptan con naturalidad y no te juzgan sobre ello, como muchas veces nos hacen creer mediante los medios de comunicación». – Alex Gontán.

Dando la bienvenida

No solo podrás observar estos rasgos de su cultura. Existe algo que verás en todas partes: el té. Tomar té es algo más que una costumbre, se trata de una forma de bienvenida y reunión social. «Todo marroquí te abre las puertas de su casa para tomar un té».

«El té viene de los bereberes, que en sus largas transiciones por el desierto, lo tomaban para atemperarse y ahuyentar a los malos espíritus y a los animales por las noches. Poco a poco se convirtió en una costumbre, y con el paso de los años se ha transformado hasta ser un signo de cortesía y hospitalidad. Entre ellos toman el té para reunirse con los amigos o hacer negocios. Cuando te ofrecen un té, te están abriendo las puertas de su casa».

Foto: Pixabay

Y es que para muchos comienza con el té, pero las sonrisas de sus gentes es algo que cautiva a muchos de sus visitantes. Entre ellos, Alex, el joven que viajó por primera vez con la idea de hacer una simple visita, y terminó por abrir un negocio con sus gentes.

«La gente es increíble. La bondad que tienen, de compartir lo que tienen ya sea mucho o poco, es de mencionar una y otra vez. Nosotros culturalmente no somos así y tampoco ayudamos en lo que podamos al prójimo, en términos generales. Te dan su comida, te abren las puertas de su casa, te dan cobijo, esa amabilidad me dejó enganchado a Marruecos. La bondad, amabilidad y el compañerismo son las cualidades que destaco de ellos». – Alex.

Foto: Pixabay

«Hubo una tarde el año pasado, que después de surfear me tomé un té con el que lo vendía en el párking y el de seguridad, viendo el atardecer, Mohamed y Smor. Después de tomarlo, me fui a los apartamentos junto a Karim, mi socio. A la hora, Karim recibe una llamada en su móvil y le dice Mohamed que cree que había dejado el traje en el párking. Yo ni me había dado cuenta. El chico vino en coche a traérmelo, fue un detalle que me dejó atónito. Por gente como Mohamed, me enamoré de Marruecos. Aquí en España, muchas veces, dejas un traje olvidado y no lo vuelves a ver».

En definitiva, un país en el que puedes ir y estar tranquilo. Dependiendo de a la zona a dónde vayas, tendrás más o menos calor. «Si vas al norte el clima es mucho más occidental, todo es más verdoso, en invierno hace frío… la zona en la que vivimos, en Imi Ouaddar, puede equivaler al tiempo de Canarias, en invierno durante la noche refresca, pero durante el día hace sol y buen tiempo».

El nivel de vida en Marruecos, es bastante más bajo que en España. El salario mínimo, está alrededor de los 250€. «Es un país donde hay mucha economía sumergida y saber negociar es algo imprescindible, porque no existe un precio para las cosas». 

«Al no tener un nivel de vida tan elevado como en Europa, mucha gente que vive aquí, vive en el ahora, es decir, no hay plan de futuro, es como poder sacar para el pan diariamente. No hay seguridad social, ni jubilación como en Europa. Cada uno tiene que sacarse las castañas como puede».

Cada uno es feliz a su manera. Lo que está claro es que, como en muchas otras culturas, tenemos algo de lo que aprender en la cultura marroquí.

Foto: SaltShots

Si bien es cierto, «no todo es oro lo que reluce». En Marruecos, sobre todo en la costa, existen problemas de aguas residuales con asiduidad. En Taghazout no existen depuradoras para el tratamiento del agua. «Los excrementos terminan en el mar, y dependiendo del tipo de olas y corrientes que haya puede afectar de una manera u otra».

Además, desgraciadamente, el tema de basuras está muy mal estructurado en Marruecos, «es prácticamente imposible reciclar y si a eso le sumamos la falta de conciencia que tenemos con el medio ambiente y el uso del plástico, se convierte en una combinación explosiva».

Da pena, como la gente echa todo el plástico al suelo sin ningún tipo de remordimiento. No lo ven como algo que está mal, falta mucha conciencia.

Como en todo, existen cosas mejores y peores. Estas son tan solo unas pinceladas de lo que es la cultura marroquí. Para el resto…¡lánzate a descubrir!

info@surferrule.com

Más que surf, olas gigantes y tendencias Surfer Rule, revista de referencia del surf y el snowboard en nuestro país desde 1990, promueve los valores, la cultura y las inquietudes de todos los que amamos los boardsports.

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