16 Feb ENTREVISTAMOS A MULDER SHAPES

Mikel Eslava se acerca al taller de Mulder Shapes, en Irún, para hablar con Edgar Mulder y descubrir la nueva marca de moda en este lado de la frontera.

Shapes originales, diseños visualmente cañeros y un pequeño negocio cogiendo mucha forma recientemente gracias a su trato cercano, a su manera de integrar al cliente en el producto y a su profesionalidad. Edgar Mulder Martínez nace en Róterdam (Holanda) en 1991, y es un gran y reconocido shaper. Mikel Eslava habla con él para contarnos el secreto de su éxito.

“Casi todo el mundo en la playa le conoce y confía en él cuando toca llevar las tablas al taller. Reparaciones baratas y rápidas de calidad profesional. Lo que buscamos todos. Pero resulta que cada vez es más común ver a surfistas con el logo de Mulder debajo de los pies y no queríamos perder la oportunidad de acercarnos a hablar con el hombre detrás de todo: Edgar Mulder.

Relajado, sonriente y profesional, Eddie nos recibió con unas cervezas para darnos un tour por su taller y enseñarnos sus últimas obras. Tablas fish, retro-twins, performance shortboards, longboards… Lo tiene todo.

Después de ver el lugar donde ocurre la magia, nos sentamos en el hall para charlar un rato sobre su negocio, sus aspiraciones y su estilo de vida como autónomo.”

SR: ¡Eddie cómo va! Gracias por atendernos y por las cervezas. Lo primero de todo: ¿cuándo y cómo empieza Mulder Shapes?

Edgar Mulder– Pues Mulder Shapes empieza realmente cuando vine al País Vasco hace cinco años, ahí fue cuando comencé con mi marca y con mi empresa por así decirlo. Realmente empezó hace cinco años aquí en Irún y hasta el día de hoy, pero lo que es shepear y hacer tablas empecé hace diez años en el Mediterráneo, en Alicante.

SR- Siempre contactamos contigo cuando tenemos una reparación o cuando pensamos en una tabla nueva ¿Estás solo en Mulder Shapes? ¿Cómo trabajas en el día a día?

MS- En el día a día si que es verdad que estoy más o menos solo porque al final en el taller trabajo yo solo, llevo los pedidos solo, compro los materiales solo también (a veces voy a por ellos a mi proveedor más cercano o a veces los pido por Internet), pero al final, en el día a día, estoy solo en todos los procesos salvo cuando vienen clientes al taller o cuando les llevo tablas.

SR- ¿Cuál dirías que es la mayor dificultad de trabajar solo? ¿Y la mayor ventaja?

MS- Pues hombre tiene ventajas, pero también tiene muchas desventajas la verdad. Como ventajas, pues bueno, me puedo organizar el trabajo yo solo. Al final uno mismo si se organiza es más rápido que con varios porque siempre cuesta coordinar a gente. En ese sentido, es más cómodo hacerlo solo. También doy un enfoque a lo que yo quiero hacer, a mi estilo, a mi marca y a lo que es un poco la esencia, por así decirlo. Al final estás ofreciendo una cosa tuya personal que tiene una esencia, un alma.

El problema es que ya con unos volúmenes, que a mi me están empezando a entrar, es bastante difícil gestionar todo. Al final, simplemente por hablar con clientes, estar diseñando tablas o por dudas o reparaciones pues ya me lleva como tres o cuatro horas al día que es bastante tiempo. Y todo lo demás también: ir a hacer recados, quedar con clientes, gestionar cuentas, el tema legal… al final te lleva un montón de tiempo y en el taller consigo estar menos horas de las que querría. Y esa es la mayor desventaja. En eso estoy.  

Ya estoy con un grupo de glassers y de sanders probando cosas y con un chico para hacer reparaciones que también es posible que lo cojamos. Pero poco a poco en estos meses, según como avancen, podremos tomar decisiones en ese sentido. Sobretodo para facilitar un poco todo el trabajo físico y ya poder gestionar más la parte del negocio.

SR- Está claro que los surfistas que confían en ti buscan algo diferente, esa alma del que hablabas ahora. ¿Cuál es la esencia de Mulder Shapes? ¿por qué es diferente?

MS- Pues sobretodo el trato personal. El tema de que al final te estás llevando un producto personalizado totalmente a medida. Al final lo que hago son tablas personalizadas ya no solo al tipo de surfista sino también al tipo de olas que coge, los gustos que tiene, el estilo que le gustaría surfear… Es buscar las necesidades de la persona para intentar solucionarlas en forma de tabla con unos parámetros que se ajusten a lo que se esté buscando.

Realmente lo bueno es eso, que al final estás recibiendo un trato personal directamente del shaper para que te lleves algo personalizado y que funcione evidentemente.

SR- Estamos empezando a ver bastantes tablas tuyas en el agua y tienen todas un pintón la verdad, cada vez más gente te conoce y confía en ti para reparaciones o pedidos. ¿Cómo ha evolucionado Mulder Shapes en los últimos 5 años?

MS- Ha sido un poco una odisea desde hace diez años, cuando empecé a shapear.

Todo comenzó en Alicante en el pequeño jardín de mis padres con dieciséis años sin tener herramientas ni nociones de cómo hacerlo. El mundo del surf entonces allá era muy reducido y el del shaping aún más. Ahora ha evolucionado todo, pero hace diez años estaba todo muy verde.

Con la poca información que tenía, pedí unos foams y empecé a hacer mi primera tabla sin ninguna herramienta. Hice todo con papel de lijar, tacos, una sierra y poco más la verdad. Así creé mi primera tabla que es un poco una patata, pero la he surfeado muchos años (ríe). Esto me enganchó un montón. Empecé a hacer más tablas para probar otras cosas y ver las sensaciones y a raíz de eso con otros dos amigos que también se iniciaron decidimos montar una pequeña marca y hacer tablas para los amigos. Estuvimos un par de años haciendo cosas la verdad, pero al final, por distintas razones de la vida, pues decidí venirme al norte.

El primer año que estuve aquí fue una odisea también. Trabajé en temas de construcción, de cara al público, en comercio y en varios sitios más hasta que conseguí un poco de dinero para un local. Antes de eso como yo no conocía aquí a nadie ni tenía nada para empezar, un amiguete que conocí me dejó una parte de su local y allí empezó Mulder Shapes, que fue aquí en frente en realidad (ríe). Entre cuatro lonas de plástico empecé a hacer mis tablas. 

SR- ¿Qué es lo que más te mola de ser shaper?

Principalmente diría que son tres cosas. La primera es el hecho de hacer la tabla. Me encantan todos los procesos de hacer la tabla, siempre hay alguno que es más coñazo o prefieres hacer otros. Pero me gustan todos. Shapear es lo que más me gusta. El glass también me gusta porque cuando vienen con tintes o movidas raras hay un aspecto artístico también. Es el crear. El darle forma y embellecerlo personalizándolo y a haciéndolo a medida.

La segunda es cuando termino una tabla y la veo, la toco y la siento un poco. Estas dos primeras cosas son básicas en mi trabajo y me gustan porque me gusta a lo que me dedico. Pero al final, lo que más me gusta de esto, es cuando les doy las tablas a los clientes y veo la sonrisa que ponen con toda la ilusión del mundo y sobretodo cuando después te llama la gente diciéndote lo encantados que están con la tabla. Que te llamen y que te agradezcan tu trabajo es muy gratificante la verdad. Te dan ganas de seguir haciendo las cosas así y de seguir dejando contenta a la gente.

SR- ¿A dónde te gustaría llegar? ¿cómo te imaginas a Mulder Shapes en un futuro?

La verdad es que aspiro alto (ríe). Aspiro alto porque si no no me hubiera metido en la movida. Llevo años haciendo esto y aunque empezó como un hobby porque quería probar, con el tiempo he visto que he ido haciendo cosas que han gustado y esto me ha molado mucho. Me gustaría seguir apuntando alto y llegar a lo más lejos.

Hacer tablas para todo el mundo y que todos puedan surfear con mis formas y con mis conceptos. Ahora voy abrir una página web y todo eso y quiero quedarme más alto que los grandes nombres de la industria. Hay que aspirar alto siempre, otra cosa ya es donde me quede (ríe).

SR- ¿Tienes algún otro negocio? ¿Trinity? ¿Chips?

La verdad es que ando metido en bastantes movidas la verdad (ríe). Soy socio de Trinity Boardsport que es una empresa de ingeniería. Al final de lo que trata Trinity es de dar soluciones al mundo de los deportes de tabla de diversas maneras. Sobretodo al surf.

Aunque no queramos darnos a conocer como un fabricante de tablas, mediante una empresa asociada, estamos creando unas tablas de surf no convencionales más parecidas a una tabla de snow con los cantos parabólicos. Después de muchos tests hidrodinámicos y varios estudios durante años hemos concluido que este canto parabólico se adapta más a la ola y produce menos resistencia. Puedes coger más velocidad y hacer un giro mucho más cerrado con menos fuerza. Hay shortboards, pinchos, guns, mini-simmons… Aplicamos este diseño de los cantos parabólicos a lo que vienen siendo las formas tradicionales para obtener mayor velocidad, mayor giro y mayor estabilidad.

Otro producto que tenemos es un chip que implantamos en las tablas y que se conecta con una aplicación móvil mediante tecnología NFC, que es algo que existe desde hace mucho tiempo pero que nunca se le había dado este uso. Tu en el chip puedes meter datos personales para seguridad, datos médicos para los servicios de emergencia, datos del propio producto de cara a la venta…Ahora queremos meter el tema de GPS para que te haga tracking y registre todos los movimientos de la tabla.

Otra aplicación que tiene este chip es de cara a la industria y no tanto a los consumidores finales, es que puedes programar el chip, que lo pones en el proceso del shape justo antes de ponerle el glass, desde el móvil mismo para decir en qué momento del proceso se encuentra la tabla. Es una manera de controlar el proceso de fabricación y generar big data del proceso de cara a nuevas estrategias comerciales o de marketing y publicidad.

Un hobby: shapear

Una canción: cualquiera de NOFX

Un momento: afrontando el día de camino a la mina

Una peli: Lock, stock, and two smoking barrels

Un lugar: el Mediterráneo

 

mikel.eslava@opendeusto.es
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